¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
El aprendizaje es un proceso formal que resulta de la planeación que se hace sobre una realidad social, es decir, de una sociedad concreta la cual se proyecta con una visión de futuro y donde el contexto moldea aquello que da continuidad, supervivencia, cohesión y reproducción de la vida material.
Según Gómez de Silva, “aprendizaje” es una palabra que deriva de la raíz latina “aprendere 'asir mentalmente; asir', de apprehendere 'asir mentalmente”. Así mismo, nos dice que prender, viene de "-prender 'coger, asir; sujetar, fijar': latín vulgar prendere, del latín prendere, prehendere 'coger, asir',…".
Una concepción de aprendizaje desprovista del sustento en la planeación y referido a un contexto determinado, sería algo tan trivial donde la observación y la medición serían instrumentos innecesarios porque no tendrían ni sentido ni relación con un todo organizado y coherente. Tampoco podemos validar que la observación y la medición tengan como base preguntas de contenidos aislados porque la educación es un proceso integrador que tiene unidad de contenido y pertinencia.
El aprendizaje es un fenómeno que es tratado desde diferentes aristas que el constructivismo se ha encargado de conjuntar en una concepción amplia donde tienen cabida distintas escuelas y enfoques a los que se suman las competencias. De esta manera, las competencias ofrecen nuevas formas de aprender a los estudiantes, donde ahora se trata de movilizar capacidades, habilidades, conocimientos, destrezas y valores congruentes con la nueva sociedad.
Pierre Bordieu nos habla de las estructuras cambiantes donde el lenguaje juega un papel preponderante a través de las cuales se dan los procesos de interacción simbólica, según la dramaturgia de Irving Goffman y mediante rituales cambiantes como lo postula Alfred Schutz. Aquí en la relación maestro/alumno, el protagonista que es el alumno, es el responsable del aprendizaje significativo y el maestro el mediador de ese proceso.
Si los contenidos no son producto de un acomodamiento al azar, menos la evaluación podré entenderse como una etapa del proceso aislada. Ahora, se propone, con los imperativos de la nueva sociedad, una evaluación por competencias donde la base son las habilidades cognitivas de orden superior que requieren y obligan el uso de una infinidad de instrumentos complejos y variados resultantes de la investigación educativa y el desarrollo de los enfoques enriquecedores influyentes en el constructivismo.
Podemos afirmar, con toda seguridad, que el aprendizaje no es “una acción que comprenda la incorporación, por parte del estudiante, de los contenidos de un programa” dado que este es un fenómeno complejo que debe ser tratado en toda su dimensión.
Finalmente, el aprendizaje por competencias como tal, debe considerar todos los elementos que le dan congruencia como una totalidad donde están en juego tipologías, estructuras, intereses y una diversidad de factores, que conformen aspectos integrales del currículo, que el egresado debe poseer y la sociedad reproduce.
Un saludo fraternal
Manuel
El aprendizaje es un proceso formal que resulta de la planeación que se hace sobre una realidad social, es decir, de una sociedad concreta la cual se proyecta con una visión de futuro y donde el contexto moldea aquello que da continuidad, supervivencia, cohesión y reproducción de la vida material.
Según Gómez de Silva, “aprendizaje” es una palabra que deriva de la raíz latina “aprendere 'asir mentalmente; asir', de apprehendere 'asir mentalmente”. Así mismo, nos dice que prender, viene de "-prender 'coger, asir; sujetar, fijar': latín vulgar prendere, del latín prendere, prehendere 'coger, asir',…".
Una concepción de aprendizaje desprovista del sustento en la planeación y referido a un contexto determinado, sería algo tan trivial donde la observación y la medición serían instrumentos innecesarios porque no tendrían ni sentido ni relación con un todo organizado y coherente. Tampoco podemos validar que la observación y la medición tengan como base preguntas de contenidos aislados porque la educación es un proceso integrador que tiene unidad de contenido y pertinencia.
El aprendizaje es un fenómeno que es tratado desde diferentes aristas que el constructivismo se ha encargado de conjuntar en una concepción amplia donde tienen cabida distintas escuelas y enfoques a los que se suman las competencias. De esta manera, las competencias ofrecen nuevas formas de aprender a los estudiantes, donde ahora se trata de movilizar capacidades, habilidades, conocimientos, destrezas y valores congruentes con la nueva sociedad.
Pierre Bordieu nos habla de las estructuras cambiantes donde el lenguaje juega un papel preponderante a través de las cuales se dan los procesos de interacción simbólica, según la dramaturgia de Irving Goffman y mediante rituales cambiantes como lo postula Alfred Schutz. Aquí en la relación maestro/alumno, el protagonista que es el alumno, es el responsable del aprendizaje significativo y el maestro el mediador de ese proceso.
Si los contenidos no son producto de un acomodamiento al azar, menos la evaluación podré entenderse como una etapa del proceso aislada. Ahora, se propone, con los imperativos de la nueva sociedad, una evaluación por competencias donde la base son las habilidades cognitivas de orden superior que requieren y obligan el uso de una infinidad de instrumentos complejos y variados resultantes de la investigación educativa y el desarrollo de los enfoques enriquecedores influyentes en el constructivismo.
Podemos afirmar, con toda seguridad, que el aprendizaje no es “una acción que comprenda la incorporación, por parte del estudiante, de los contenidos de un programa” dado que este es un fenómeno complejo que debe ser tratado en toda su dimensión.
Finalmente, el aprendizaje por competencias como tal, debe considerar todos los elementos que le dan congruencia como una totalidad donde están en juego tipologías, estructuras, intereses y una diversidad de factores, que conformen aspectos integrales del currículo, que el egresado debe poseer y la sociedad reproduce.
Un saludo fraternal
Manuel
Hola profesor Manuel
ResponderEliminarEl aprendizaje es un proceso complejo, en el enfoque por competencias es necesario interelacionar todos los aspectos que le dan forma y vida en beneficio del propio alumno y de la sociedad.
coincido con usted.
Saludos
Oralia Miramontes
Hola Manuel de Jesús
ResponderEliminarEn efecto, hay saberes que si se pueden valorar con simples preguntas y a través de la observación, pero esos conocimientos deberán ser las nociones del qué y del cómo saber hacer las cosas, lo que también implica un conocimiento teórico que fundamente no solo a las habilidades procedimentales, sino además las actitudes del estudiante.
Saludos Gloria