lunes, 22 de junio de 2009

Concepciones de aprendizaje

¿Qué concepciones de aprendizaje nos parecen congruentes con el enfoque por competencias y por qué?
Hola, maestro tutor, Abraham y compañeros(as)
De las siete concepciones de aprendizaje expuestas, considero que cada una aporta algo, unas más que otras por lo que son incluyentes en el enfoque por competencias.
Por ejemplo, de la perspectiva conductista exclusivamente es aceptable la propuesta del ensayo y error con refuerzo y repetición. De la teoría del procesamiento de la información, estimamos solamente dos aportaciones: la captación y filtro de la información a partir de las sensaciones y percepciones obtenidas al interactuar con el medio y; la organización y almacenamiento definitivo en la memoria a largo plazo, donde el conocimiento se organiza en forma de redes. Desde aquí la información podré ser recuperada cuando sea necesario.
Las concepciones del aprendizaje por descubrimiento, aprendizaje significativo, psicología cognitivista, constructivismo y el socio-constructivismo, proveen las más sólidas bases al enfoque por competencias desde sus principios, leyes, teorías y propuestas que se exponen en forma breve en el cuadro sinóptico.
En conclusión, las cinco últimas concepciones son las subsidiarias, por excelencia del enfoque por competencias, sin que esto signifique que se excluyan postulados trascendentes de otras propuestas teóricas.
Les saluda con afecto y reciban el saludo fraternal.
Manuel de Jesús Morales

El aprendizaje y el desarrollo de las competencias

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?

El aprendizaje es un proceso formal que resulta de la planeación que se hace sobre una realidad social, es decir, de una sociedad concreta la cual se proyecta con una visión de futuro y donde el contexto moldea aquello que da continuidad, supervivencia, cohesión y reproducción de la vida material.

Según Gómez de Silva, “aprendizaje” es una palabra que deriva de la raíz latina “aprendere 'asir mentalmente; asir', de apprehendere 'asir mentalmente”. Así mismo, nos dice que prender, viene de "-prender 'coger, asir; sujetar, fijar': latín vulgar prendere, del latín prendere, prehendere 'coger, asir',…".

Una concepción de aprendizaje desprovista del sustento en la planeación y referido a un contexto determinado, sería algo tan trivial donde la observación y la medición serían instrumentos innecesarios porque no tendrían ni sentido ni relación con un todo organizado y coherente. Tampoco podemos validar que la observación y la medición tengan como base preguntas de contenidos aislados porque la educación es un proceso integrador que tiene unidad de contenido y pertinencia.

El aprendizaje es un fenómeno que es tratado desde diferentes aristas que el constructivismo se ha encargado de conjuntar en una concepción amplia donde tienen cabida distintas escuelas y enfoques a los que se suman las competencias. De esta manera, las competencias ofrecen nuevas formas de aprender a los estudiantes, donde ahora se trata de movilizar capacidades, habilidades, conocimientos, destrezas y valores congruentes con la nueva sociedad.

Pierre Bordieu nos habla de las estructuras cambiantes donde el lenguaje juega un papel preponderante a través de las cuales se dan los procesos de interacción simbólica, según la dramaturgia de Irving Goffman y mediante rituales cambiantes como lo postula Alfred Schutz. Aquí en la relación maestro/alumno, el protagonista que es el alumno, es el responsable del aprendizaje significativo y el maestro el mediador de ese proceso.

Si los contenidos no son producto de un acomodamiento al azar, menos la evaluación podré entenderse como una etapa del proceso aislada. Ahora, se propone, con los imperativos de la nueva sociedad, una evaluación por competencias donde la base son las habilidades cognitivas de orden superior que requieren y obligan el uso de una infinidad de instrumentos complejos y variados resultantes de la investigación educativa y el desarrollo de los enfoques enriquecedores influyentes en el constructivismo.

Podemos afirmar, con toda seguridad, que el aprendizaje no es “una acción que comprenda la incorporación, por parte del estudiante, de los contenidos de un programa” dado que este es un fenómeno complejo que debe ser tratado en toda su dimensión.

Finalmente, el aprendizaje por competencias como tal, debe considerar todos los elementos que le dan congruencia como una totalidad donde están en juego tipologías, estructuras, intereses y una diversidad de factores, que conformen aspectos integrales del currículo, que el egresado debe poseer y la sociedad reproduce.

Un saludo fraternal
Manuel

domingo, 24 de mayo de 2009

Los saberes de mis estudiantes

Los saberes de mis estudiantes
Un profesor humanista, congruente con sus principios y ética profesional, siempre está abierto a la innovación y, por lo tanto, tiene una vocación prospectiva hacia lo perfectible. Por eso, es como el rey Midas, todo lo que toca lo transforma positivamente. Así es el buen docente, hombre de su tiempo, consciente de sus alumnos y atento con su entorno.
Los 47 alumnos encuestados, todos tienen acceso a la internet y aunque sus habilidades son diferenciales, el mayor porcentaje se inclina hacia el reservorio más que al espacio social. Así por ejemplo, 42 de ellos que representa el 89 por ciento, lo usan para bajar música; 33 que es el 70, entra para utilizar fotografías y; el 34 que es el 72, lo usa para videos. En cuanto al espacio social, las preferencias se distribuyen de la siguiente manera. 11, que representan el 23 por ciento, opta por producir; 15 que son el 32, se dedican a compartir; 22 que es el 47, intercambian; otros 11 que alcanzan un 23, distribuyen insumos de la internet; 8 que son el 17, lo hacen para colaborar con sus compañeros; 11 que son el 23, se inclinan por la asistencia técnica y profesional; 4 que son el 8.5, incursionan en las ventas y; 12 que son el 25.5, tienen propensión a las compras.
Una vez conocidos los saberes de los alumnos, decidimos un plan de trabajo con estrategias para realizar actividades colaborativas e intercambio de destrezas y conocimientos, en el lapso de una semana. Los lugares de socialización serían la escuela, su propio hogar y café internet.
El intercambio que despertó esta nueva experiencia de compartir intra y extramuros, despertó grandes expectativas. Que esperamos sean provechosas.
Manuel de Jesús Morales Estrada
Grupo 2 Módulo 2

sábado, 23 de mayo de 2009

“Mi confrontación con la docencia”
Deseo comentarles, que mis inicios en la docencia fueron producto de un caso fortuito (accidente automovilístico) en el que dos maestros se lesionaron, lo que obligó a nombrar sustituto por el resto del último semestre de la preparatoria. Por decisión de la autoridad, recayó en mi persona cumpliéndose así el vaticinio de mi madre. Este niño será profesor.
Poco más de un mes fui profesor de mis propios compañeros de la última generación de dos años en la Preparatoria Número 1 de la Universidad de Colima en el verano del 72. Actividad a la que regresaría cuatro años más tarde hasta la fecha.
El quehacer docente me alejó de la idea de ser sacerdote ya que estuve en el seminario diocesano de Colima y el tiempo me hizo descubrir mi verdadera vocación: la docencia. Ciertamente, vivo para ella y de ella. Con la plenitud de leer cuanto quiera y llevar la experiencias de mis alumnos a quienes provoco a la lectura y reflexión.
El ejercicio me ha llevado a altura insospechadas como profesor en la Universidad de Colima desde la preparatoria hasta la licenciatura. También en la Normal Superior, de la que soy egresado. Actualmente me desempeño como profesor de tiempo completo y, con veinte años de antigüedad, en la Escuela Preparatoria Federal “Lázaro Cárdenas” de la ciudad de Tijuana y, catedrático de la facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Baja California desde hace 12 años impartiendo las cátedras de Política y Sociología.
Tengo la satisfacción de que algunos alumnos han llegado muy lejos, gobernadores, diputados, académicos, altos funcionarios, verdaderos ciudadanos y padres de familia.
Creo que si volviera a nacer, escogería ser profesor. Cada quien puede vanagloriarse de sus éxitos: el ingeniero, el arquitecto, el abogado, el médico y tantos más. Pero todos ellos fueron formados por un modesto profesor.
Lo que lamento es no poder leer como antes por el problema de mácula en mis ojos, pero no por eso dejamos ese maravilloso hábito y seguir preparándonos para ser mejores en el ejercicio profesional que escogimos.
Por eso, estoy de acuerdo con la compañera María de la Luz Mora Trujillo que de su señor padre aprendió la mística de la docencia, “cosa maravillosa” que por más de dos décadas ejerce. Motivo por lo cual le felicito y admiro.
También coincido con usted maestro tutor, que el aprendizaje por imitación y observación son parte del paradigma piagetiano.
Les saluda con admiración
Manuel de Jesús Morales Estrada
acd33486 G6_M2

viernes, 22 de mayo de 2009

“La aventura de ser maestro”

Hola, compañeros y tutor del grupo 6, Módulo 2
Continuando con nuestras actividades, me permito hacer los siguientes comentarios sobre la lectura “La aventura de ser maestro” de José Manuel Esteve.
Ciertamente aprendemos por ensayo-error, aún cuando se conozcan teorías y técnicas básicas de la enseñanza. Incluso, el conocer todo ello no nos hace ser buenos profesores, porque no se nos enseñan dinámicas motivacionales para atender grupos numerosos y a los que se les imparten diferentes materias.
Es con los años, los consejos de maestros experimentados y el estudio como se puede lograr la libertad y la alegría que se alcanza en cada clase bien planeada.
Es indispensable la vocación pero, por si sola no basta, porque se requiere de una formación permanente que sea capaz de despertar, en cada clase que impartimos, la curiosidad y la duda en los alumnos. Sólo así estaremos rescatando en el alumno una actitud crítica con sentido eminentemente humano.
José Manuel Esteve describe muy bien estos aspectos y subraya que cuando no se cumplen requisitos elementales para ejercer la docencia, el resultado siempre será la angustia, pero esta se disipa, junto con los temores, cuando hay un manejo constante de las didácticas para cada tema.

Manuel de Jesús Morales Estrada
Tijuana, B. C